miércoles, 7 de noviembre de 2018

Oda al Pole Dance

Publicado por Claudia en 14:59

Acércate como un niña al acero ino-x-(lv)idable,
que no conoce su propia fuerza
ni sabe para qué sirve un tubo de cuatro metros de altura
como quien nunca aprendió a trepar un árbol,
pero está dispuesta a arruinarse las manos.

Trabaja desde las yemas de tus dedos hasta las puntas de tus pies
para que dibujen tus formas,
las únicas que de verdad importan
sé capaz entre tu brazo derecho y tu pierna izquierda
de cargar con el peso del mundo entero
porque aquí no se trata del qué dirán,
ni de aprender a volar,
se trata simplemente de aprender a    s   o   l   t   a   r  

En tu recientemente hallada levedad,
entenderás que no es imprescindible librarte de todos tus miedos
para dejar bajo tierra todo aquello que te resta
es posible elevarte con todo tu peso,
y entrenarte para mantener el control
sin dejar de disfrutar el proceso

Nuevos dolores despertarán a tu cuerpo
mientras el letargo original transicionará a una sonrisa,
que te crece sin siquiera saberlo
tu mente podrá girar junto con tu cabeza
y el mundo no volverá a ser igual cuando llegue el momento,
de poner los pies otra vez en el suelo

Y si te resbalas y pierdes confianza
no olvides que siempre habrá cerca,
otros brazos y otras piernas
que a viva voz te sostengan

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