viernes, 5 de octubre de 2012

El peso de la curiosidad // El peso de la verdad

Publicado por Claudia en 5:36

Nunca he escrito de estos temas en ningún blog personal antes, pero dado que la coyuntura apremia y que estuve gritando algunos datos importantes en twitter,  ahora lo haré por aquí.



Acerca del punto de vista jurídico sobre el indulto a Fujimori les recomiendo revisar este artículo de mi amigo Gonzalo Monge. Estoy completamente de acuerdo con lo que escribe, y a esto solo me gustaría agregar un pequeño relato.

Una fuente muy cercana, cuya familia apoyó económicamente la campaña de Keiko Fujimori, tuvo la oportunidad de visitar la DIROES en más de una ocasión el año pasado. Pudo reunirse con el mismo Fujimori, quien según lo que me cuentan, del mejor ánimo le enseñó sus pinturas de paisajes del Perú (porque es pintor autodidacta –según él mismo-) y además le contó que estaba encargado de toda la campaña de su hija Keiko en el sur del país. Completamente sano y emocionadísimo de andar en estos trámites electorales.

Toda la evidencia apunta a que este sujeto no está muriéndose de cáncer, lleva una vida más cómoda que la mayoría de muchas personas de nuestro país sin merecerlo. Indultar a Fujimori sería escupirnos en la cara a todos, probar que en este país la ley es un papel que resiste todo y lo que es peor, abrir la puerta grande a la nueva dinastía política de los Fujimori.

Hagan este ejercicio mental imaginativo conmigo…


Fujimori es indultado, ahora libre y con su salud renovada lo último que hará es sentarse en su casa a ver televisión, ¡qué comience la campaña política! Y como Keiko no la hizo, y este país está lleno de machistas, apuesta a lo seguro: Kenji Fujimori al 2016 (porque ser zoofílico no te hace menos líder, ¡tampoco tampoco!). Pero la gorda no se rendiría tan fácil, después de un baño de popularidad se anima por el “yo no soy mi padre” y también se lanza al ruedo. No, definitivamente esto ya no serían los noventas sino el fin del mundo.
En el país donde los imposibles se hacen realidad (es casi la fábrica de chocolates de Willy Wonka y todos obedientes oompa loompas) habríamos llegado a tener no uno, SINO DOS hijos de un dictador y asesino postulándose a la presidencia. No podemos contra el Movadef, ¿vamos a poder contra los Fujimori? 

Que la curiosidad no nos mate a todos.



P.S: llénense un poco más de rabia, y acuérdense como estos dos se cagaban de risa en el juicio, y como se cagaron de risa en nuestras caras también durante tantos años.
#ElIndultoEsInsulto



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